Consejos para evitar o reducir los celos


cómo evitar celos niños

Los celos, sentimientos normales cuando se tiene miedo a perder las figuras de apego, su afecto, su atención y su interés, tienden a ir despareciendo cuando el niño se da cuenta que lo que teme no ocurre y que realmente el hermano no le quita a sus padres, sino que, sólo los comparte y que le siguen queriendo igual.

Hay que tener paciencia, esperar unos meses y seguir expresando el amor por todos los hijos para que sepan que se les quiere de todas las maneras y pese a todo.

Conviene seguir una serie de consejos con el fin de controlar los inevitables celos:

  • Involucrar a los hermanos mayores en el cuidado del menor para fomentar su independencia y responsabilidad.
  • Recordarles cómo eran ellos de pequeños, qué cosas hacían, enseñarles fotos para que se acuerden y vean que también pasaron por las mismas cosas.
  • Elogiar las cosas que hacen bien y reforzar su autoestima, algo muy importante durante esta etapa.
  • Favorecer una vida familiar que involucre a todos los miembros de la familia.
  • No comparar a los hermanos. “No es bueno crear un trato diferencial entre unos y otros. Los padres y madres deben valorar positivamente la diferencia de cada uno y ser conscientes de que no se puede educar a todos de la misma manera porque cambian muchas cosas. No pueden equipararles continuamente”. Cada niño es un mundo y hay que intentar tratarlos como iguales, potenciando y destacando las habilidades de cada uno, pero no comparándolos entre ellos”.
  • Mantener los criterios educativos estables evitando consentirles demasiado: los niños son muy listos y aprenden rápidamente a beneficiarse de la situación y chantajear a los mayores.
  • Es muy importante dedicar al hermano mayor un tiempo en exclusiva cada día.
  • Tratarles con mucho cariño y paciencia, pero con firmeza.
  • Intentar reír las gracias a los dos.
  • Cuando hacen cosas mal hay que intentar dialogar con ellos más que regañarles, para que se den cuenta de qué han hecho mal e intenten corregirlo.
  • Emplear más premios y estímulos que castigos y amenazas, teniendo claro que se trata más de premios afectivos que materiales. Una de las maneras de lograrlo es pasar más tiempo jugando con el hijo o la hija mayor.

TRUCOS PARA INTENTAR EVITAR LOS CELOS

Qué no hacer.

  • No hay que mostrar desinterés por hijo menor, ni esconderse para  darle besos, abrazo o cualquier muestra de cariño.
  • No hay que reñir siempre al más mayor con el argumento de que al tener más edad debe afrontar las situaciones con más lógica y conocimiento.
  • No hay que dar más responsabilidades de las que a su edad son normales porque no es bueno que crezca antes de tiempo.
  • No gritar, reñir ni pegar al niño. Lo más importante es entenderlo y explicárselo con sus palabras para que entienda que es lo que está sucediendo. Hay que permitir la exteriorización de sentimientos porque si no surgen sentimientos de culpa.
  • Cuidado con reforzar las conductas de los celos. No dar regalos porque sea el cumpleaños del hermano, ni ponernos de su parte para que se sienta mejor.
  • No debemos castigar por decir que odia a su hermano. Forzarles a  querer puede ser contraproducente ya que se les obliga a sentir lo que no sienten.
  • Evitar las comparaciones, tanto las positivas como las negativas. No comparar, sino describir el comportamiento adecuado de cada hijo.
  • No etiquetar, porque aprenderán a comportarse con esperan sus padres de él y se compararán con sus hermanos.

Qué hacer.

  • Hay que dejar tiempo para adaptarse progresivamente, y que cada miembro de la familia se dé cuenta de que el cariño se puede repartir.
  • Hay que dedicar tiempo a los dos niños e ir exponiendo al mayor a los mimos del pequeño.
  • Reforzar al niño cuando cuide a su hermano y colabore con nosotros. Alabar, besar y dar pequeños premios por lo bien que se comporta. Hacerle sentir importante.
  • Hacer ver al niño las ventajas que tiene ser el mayor. Hablar de las que se tiene también si se es pequeño.
  • Fomentar las redes del hermano mayor, con los compañeros del cole, la familia y realizar actividades que al niño le agraden.
  • Hay que dejar que el niño exprese lo que siente, sus sentimientos. Hay que poner límites cuando le pega. Decir que ese comportamiento no lo aceptamos, que queremos que se porte de otra manera. Dar alternativas para expresar su ira, como dibujar, pegar al muñeco del enfado o a la almohada. Poco a poco, la agresividad irá disminuyendo.
  • Admitir en vez de rechazar, los sentimientos negativos hacia el hermano.
  • Centrarse en las necesidades de cada niño. No es necesario dar todo lo que quieren igual, si no que se debe hacer sentir a cada uno especial. Dar tiempo en función de sus necesidades y quererlos distinto porque son diferentes.
  • Buscar tiempo para estar los dos padres con los dos  hijos realizando actividades comunes. Dedicar tiempo separado a cada niño.

 

Claves para enfrentar las peleas: Se recomienda ayudar a enfrentar peleas entre hermanos en base a cuatro etapas: 

* Identificar cuál es el problema. Por ejemplo: “los dos quieren un mismo juguete”; “el menor le quitó algo al mayor”, etc.

* ¿Qué pueden hacer para resolverlo? Algunas soluciones son: hacer turnos, decretar que ninguno lo usa o un día uno u otro. Deben incluirse todas las soluciones posibles.

* Definir cuál y cómo aplicar la estrategia.

* Evaluar resultados y cambiar de estrategia si la primera no resultó.

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