Ejercicios para mejorar mi autoestima 5


ejercicios para mejorar autoestimaLa autoestima se aprende, fluctúa y la podemos mejorar.

En los momentos de dificultades, de estrés o de bajo ánimo nos acordamos que nuestra autoestima no es tan buena como nos gustaría, pero te recomiendo que sea en los momentos de vacaciones, de buen estado de ánimo y de bonanzas cuando inicies esta labor de crecimiento y refuerzo de autoestima, te será muy útil releer estos ejercicios en las épocas de inseguridades, así que prepara una libreta o diario para que te sea más fácil tener estos ejercicios presentes.

 

Una vez tengas papel y bolígrafo, ponte manos a la obra:

 

Haz una lista de todas tus cualidades y virtudes.


Es normal que al principio sea una tarea costosa por falta de costumbre, y que no sepas, ni por donde empezar ni que poner, pero ves ampliando poco a poco esta lista cada día o cada ratito de tranquilidad que encuentres.

Es cuestión de práctica, pero para que te sea más sencillo empieza por las áreas que suelas mostrar más seguridad y continúa por el resto. Por ejemplo: tus destrezas en las actividades favoritas, tus atributos físicos, características de personalidad, las virtudes que te piropean tus amigos o familiares, tus aspectos fuertes o positivos en el área laboral, familiar ó personal.

Después relee tu lista todas las veces que necesites hasta creértela de verdad, y vuelve a leer cuando lo necesites.

¡Ah… y no! llegar hasta la prepotencia exagerada no es nuestra meta, ya que estas personas suelen poseer baja autoestima, pero sí, queremos alcanzar una prepotencia interior, con sana autoestima, respeto y educación hacia los demás y una capacidad de autosuperación imparable.

 

Recuerda que estamos acostumbrados a fijarnos en los aspectos negativos que hay en nosotr@s y poco a valorar los aspectos positivos, pero que tod@s tenemos y muchos. Así que cuidado a la hora de hacer tu lista, no queremos fijarnos en lo que nos falta sino lo que tenemos, así que prohibido quitarle valor a los aspectos positivos reflejados, suelen ser errores comunes las frases de tipo: “algo inteligente” “me gusta mi pelo pero mi nariz la odio”, “soy sociable aunque no siempre” “me dicen que soy cariñoso aunque solo es a veces”, etc.

¿Yo no conozco a nadie que sea amable en todos los segundos de su vida y tú?

 

Fíjate en las cosas positivas de tu alrededor, en lo bueno del día y en las actividades gratificantes que has realizado hoy.


La tarea no es fijarte en si hoy te ha tocado la lotería, si te han subido el sueldo o si todo lo que has hecho hoy te ha salido bien, ya que esto sucede muy pocas veces en la vida, se trata de empezar a valorar todas aquellas pequeñas cosas que pocas veces somos conscientes y que por el ritmo ajetreado de nuestro día a día se nos olvida valorar.

También requerirá de un esfuerzo por tu parte realizar esta tarea, pero es una labor muy importante para mejorar tu autoestima, observa los pequeños placer cotidianos y goza cada día de más. Por ejemplo: el paseo de vuelta a casa, la conversación con ese/a  amig@, esa comida sabrosa, ese aroma del jabón o la colonia, etc.

 

Pon “caramelitos” en tu vida, tú eres tu mejor dispensador de “caramelos”.


Cambia a mensajes positivos y de control en tu vida.


Si todos los días cada vez que me equivoco me repito “que torpe o burro soy” o cuando tengo un problema serio lo primero que me viene a la cabeza es “no voy a ser capaz de superarlo” no afrontaré las dificultades del día con seguridad.

¡Así que déjate de lamentaciones inútiles o calificativos despectivos, de ver el mundo de color negro, y comienza a descubrir desde el gris al resto de la gama de colores, hasta el rosa hay mucho antes!

Primero fíjate y empieza a observar que tipo de verbalizaciones negativas te sueles hacer, y después convirtámoslas.

 

Algunos tipos de los más frecuentes y sus cambios a realizar son:

  • Pensamientos pesimistas a realistas o esperanzadores:

“Me siento solo” a “En realidad, todo el mundo tiene pocas personas a las que acudir ante los verdaderos problemas, yo puedo contactar con …y con …”

“No voy a encontrar trabajo” a “Si me lo propongo de verdad, lo acabaré consiguiendo, voy a poner mucha energía en ello”.

  • Generalizaciones a concreciones:

“Todo lo hago mal” a “Me he equivocado en….”

“No puedo hacer nada” a “Hay cosas que no dependen de mí pero otras aunque sea difícil voy a tratar de mejorarlas”

“Siempre fracaso” a “Esta vez he fracasado”

  • Atribuciones externas del éxito a hacernos conscientes de los logros.

“He aprobado porque era fácil el exámen” a “Me he esforzado y he aprobado”.

  • Verbalizaciones destructivas a aceptaciones de mis limitaciones.

“Soy la más fea de mis amigas” a “Tengo unas amigas muy guapas, pero aunque a mí no me guste mi nariz, tengo muchas otras cosas buenas como…”

“Que torpe soy con la cocina” a “No se me da bien cocinar, pero se me da bien….”

“Tengo la culpa de todo” a “Me he equivocado en….pero todo no depende de mí”.

 

Analiza tu autoestima, fortalécela y cuídala.


No todo el mundo tiene baja autoestima por los mismos motivos, algunos de los factores más importantes son los que se presentan a continuación, ¡plantéate pequeñas metas y a por tu reto!

Normalmente es una combinación o conjunto de ellos, así que no te asustes y prohibido tener miedo a la vida, no luchar por lo que quieres y no pensar en que podemos ser mejores.

  • Baja la exigencia contig@ mism@ y con los demás. Para mejorar nuestra meta no puede ser la perfección, ya que no existe.
  • Date recompensas y refuérzales a los demás lo que te gusta de ellos.
  • Mejora tu autoconcepto (lee y cree en tu lista de virtudes y cualidades).
  • Afronta tus dificultades de forma gradual y fíjate en tus progresos. Recuerda que los problemas nunca desaparecen sino con el tiempo se agrandan, así que hoy es un buen día para empezar.

 

–  Si son dificultades sociales, ves haciendo pequeñas tareas de menos vergüenza o dificultad a más, la única forma de perder la vergüenza es practicando tus pequeños retos.

– Falta de asertividad, es decir hacer valer tus derechos respetando los demás, como no saber decir que no, ser agresivo en tus peticiones.

-Si te cuesta expresar tus emociones, empieza por la más fáciles y a las personas que menos te vaya a costar.

-Si tienes miedos, evitándolos lo único que consigues es limitar tu vida y que no disminuyan sino todo lo contrario.

-Te cuesta tomar decisiones, pues afróntalas, piensa ventajas e inconvenientes y acción.

-Me cuesta aceptar mis errores y las críticas de los demás. Colócalas en un sitio prudente y de todo se aprende.

 

Plantéate desde cuando tienes estas dificultades el grado de dificultad y sé justo a la hora de proponerte las submetas, si son difíciles y necesitas ayuda, búsquela o pídela, lee, busca ayuda a tu pareja, familia, amig@s o plantéate recurrir a ayuda profesional.

 

El crecimiento personal es labor de cada día, tuya y solo tuya. ¡Ánimo y puedes conseguir todo aquello que te propongas!

 

 


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