Para qué perdonamos…


Cada uno de nosotros, en nuestro día a día, pasamos por emociones muy diversas. Cuando nos hacen daño, de manera directa o indirecta, nuestro cuerpo siente. Esa emoción es una reacción que se genera de una acción, de una palabra, del tono de voz con el que nos han hablado, de la persona que lo ha dicho, entre otros.

Cuando hablamos de emociones consecuentes a un daño, nos referimos a venganza, odio, rencor, ira, resentimiento, justicia. Estas emociones surgen como una forma de descarga emocional, como una defensa interna ante una situación que no nos gusta y nos genera malestar, es entonces cuando nuestro cerebro aprende a convivir con esas emociones de carga negativa con las que tiene que lidiar día a día, pues son emociones que se han guardado de forma no resuelta.

El perdón, como proceso terapéutico, implica sanar estas emociones, poder eliminar las defensas internas de este contexto que nos ha generado dolor para así restaurar un camino sano, en el que aprendamos a afrontar situaciones de malestar, y sepamos detectar cuando pueden hacernos daño y tratar de evitarlo.

IMG_0240

El proceso del perdón no implica no enfadarse, no sentir ira, no dejar salir la venganza, sino implica aprender a sentir esas emociones y gestionarlas, pues nos están dificultando el avance a otras áreas de nuestra vida. El enfado o la ira mantienen el dolor y la frustración.

Qué no es perdonar:

  • Perdonar no implica reconciliarse, no es necesaria la colaboración de otra persona.
  • No supone retomar relaciones que nos hacen daño, ni tampoco olvidar lo sucedido.
  • Tampoco queremos justificar ninguna ofensa, ni tratar que el ofensor no sufra las consecuencias de sus actos.
  • No hace falta que quien ha ofendido admita que lo hizo o que propone un cambio.

Qué es perdonar:

  • Perdonar implica recordar el hecho y sentirse en paz con uno mismo.
  • Dejar de buscar activamente venganza, dejar de actuar con la ira o la culpa.
  • Podemos perdonar sin olvidar.
  • Perdonamos, porque sobre todo, es lo mejor para nosotros mismos, porque la ira no resuelta nos hace vulnerables y no nos beneficia.

Perdonar es saber qué es lo que nos ha hecho daño e impedir que sea lo que sea se quede por mucho tiempo en nuestra vida.

IMG_0238

“El perdón es un regalo silencioso que dejas en el umbral de la puerta de aquellos que te han hecho daño” (Robert Enright).

IMG_0236

 

 

 

 

 

 

Nerea Rubio Gonzalez, Psicóloga No Col. CV13136.

Gabinete Psicológico Eva Hernández.

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *