Rabietas infantiles


Son frecuentes las preguntas realizadas sobre las rabietas, veamos algunas  y trataremos de darles respuesta a todas ellas:

 

 

1. ¿Qué es una rabieta y por qué se produce?

 

Las rabietas, también conocidas como pataletas, berrinches, son reacciones bruscas y descontroladas del niño, comportamientos coléricos mediante los que  manifiesta su enfado o molestia. Las rabietas son formas inmaduras de expresar enfado o ira.

 

Es normal que el niño se frustre y explote ante lo que no le gusta, o lo que le prohíben, y esto es parte normal del desarrollo infantil. Somos los papás los que debemos ir enseñando a expresar ese enojo de formas más adecuadas.

 

Algunos ejemplos de rabietas serían: tirarse al suelo, dar golpes con los pies, la cabeza, llorar, gritar o chillar, arrojar objetos al suelo, dar un portazo, pegar…

 

2. ¿A qué edad suelen aparecer?

 

Las rabietas son una característica esencial, junto con otras, del desarrollo evolutivo del niño. Se suelen dan entre 1 y 3 años de edad con mayor frecuencia, siendo el periodo de mayor comportamiento oposicionista, los 2 y 3 años, cuando comienzan a tener mayor necesidad de autonomía lo que frecuentemente choca con los límites que los padres le imponen.

 

Estas rabietas irán desapareciendo cuando les vayamos enseñando a controlar ese enfado y a conseguir o ganar de forma adecuada, o se irán manteniendo con cada vez formas más intensas y elaboradas si es la forma de conseguir lo deseado, pudiendo llegar hasta la adultez.

 

3. ¿Existen causas tipificadas de motivo de rabietas?

 

Las rabietas varían dependiendo del niño/a, la edad, la familia, la situación en las que se da, las veces que ya se han producido, qué se ha hecho en anteriores situaciones, con quién está, dónde…

Pero en líneas generales podemos afirmar que el principal motivo es la frustración. Frustración ante un obstáculo que se interpone entre el deseo del niño y la consecución de su objetivo. Es decir, el niño no logra hacer, conseguir o expresar lo que desea.

 

Las limitaciones más frecuentes suelen ser:

 

*Las limitaciones o normas que los adultos imponemos  a los niños.

 

*Se enfadan si no pueden hacer algo que ellos desean, debido por ejemplo limitaciones físicas, que no le dejan correr muy rápido o subir al tobogán que ellos desean. O la falta de destrezas y habilidades encajando piezas por ejemplo. O del lenguaje del niño de 2 y 3 años todavía no le permite en ocasiones comunicarse con los adultos, y que le comprendan y le satisfagan lo que desea. Quieren, pero no siempre saben expresarlo.

 

* Los niños no saben esperar. Si quieren un helado, chocolate, una golosina, un juguete lo quieren ya, lo desean ya y no saben qué es “después”, no saben cuánto rato es “más tarde”. Para ellos “después”, es nunca, es no.

 

Otro de los motivos relevantes es por aprendizaje. Muchas veces para ellos es una forma fácil o conocida de conseguir la atención de los padres o adultos, y frecuentemente con ella consiguen muchos de sus propósitos, tanto que me hagan caso, que en muchas ocasiones es un gran premio, como conseguir el capricho.

 

Por ejemplo, puede iniciarse una rabieta porque el niño se frustra ante  un “no” como respuesta a la petición de un dulce en el supermercado. Si grita, llora intensamente, … y consigue que el adulto avergonzado por el espectáculo, por cansancio, por la dificultad que le supone mantener el no, al final le compre el dulce deseado. El niño/a aprende que comportándose así, puede conseguir lo que desea. Por lo que será la forma que intente conseguirlo la próxima vez también.

 

También las rabietas pueden darse y aumentar en situaciones que están más irritables como:

 

*El niño/ la niña está cansado/a, porque ha dormido poco, no ha parado de correr y jugar en todo el día, ha tenido muchas actividades extraescolares o ha estado todo el día fuera de casa.

*Si el niño tiene hambre, es la hora de comer y se encuentra molesto.

*Si el niño está preocupado, aburrido o molesto en la situación.

*Se encuentran mal por algún dolor, o están enfermos.

*Si están más nerviosos de lo habitual como salir de excursión, el cumpleaños o cualquier otro tipo de situación novedosa. También si les cambiamos mucho sus hábitos, rutinas…

 

4. ¿Cómo deben actuar los padres?

 

 

Principalmente hay que mantener la calma en las situaciones de rabietas, y no reforzar el comportamiento no deseado, es decir como no queremos que consiga las cosas pataleando con gritos y lloros, no le prestaremos atención a estas conductas, siempre limitando a que no consiga tampoco la atención de otras personas y sobretodo que no consiga su objetivo, por ejemplo, coger el dulce, no comerse el pescadito, etc.

 

Y también será fundamental darle toda nuestra atención cuando ya el niño está controlando, y reforzar las formas adecuadas de pedir las cosas, aceptar los “no”, de obediencia a nuestras instrucciones, etc.

 

5. ¿Y el resto de la familia o gente que presencie una rabieta?

 

Como podemos intuir por la pregunta anterior, ayudaremos mucho al adulto que está manejando la rabieta de un niño/a, si no intervenimos en esta situación, fundamentalmente no hay que reforzar esas conductas e influir en un mal aprendizaje, por lo tanto, no quedarnos mirando al niño, no diciéndole nada al niño, y mucho menos poniéndonos del lado del niño, con mensajes de “pobrecito, cómpraselo” o comprándoselo o dándole nosotros el capricho deseado.

 

6. ¿Cómo evitar las rabietas? ¿Hay que ponerles límites?

 

Es fundamental poner límites a los niños, ésta es la forma que podremos enseñarles buenos hábitos y buenos comportamientos sociales, por lo que es la forma más positiva de evitar las rabietas, enseñarle a aceptar sus frustraciones y buenos aprendizajes.

 

 

7. ¿Todos los niños tienen rabietas? ¿Qué pasa con los niños que en esas edades han tenido escasas rabietas? ¿Es malo no tener rabietas?

 

Como hemos mencionado anteriormente, es normal que los niños/as tengan rabietas en su desarrollo evolutivo, pero somos los padres los que debemos enseñar límites adecuados en nuestro hogar y no conseguir que nuestros hijos realicen aprendizajes inadecuados. Es decir, no debemos reforzar que con las rabietas nuestro hijo/a pueda desobedecernos o conseguir las cosas a base de lloros y gritos, es decir las rabietas son una oportunidad de enseñarles a nuestros hijos a frustrarse y aprender la forma adecuada de controlar el enfado y conseguir los logros.

 

Si nuestro hijo/a no tiene rabietas porque siempre le decimos que sí a todos sus caprichos, será inadecuado, porque luego con sus amigos o en el cole no puede conseguir todo, y se frustrará rápidamente e intensamente.

Si no tiene rabietas, porque está aprendiendo a aceptar los “nos”, y consigue nuestra atención y nuestros premios por obedecer y saber posponer sus deseos, estaremos enseñándole a nuestro hijo/a ser feliz y tener éxito en la vida.

 

8. ¿Hay que acudir a un profesional para ponerles fin? ¿Cuándo y en qué casos?

 

Cuando tenemos dificultades para poner normas y límites a nuestros hijos/as es aconsejable acudir a un psicólogo/a para que nos enseñe recursos y estrategias para ello. Esto hará que nuestros hijos/as tengan menos rabietas, sean más obedientes y tengan buen comportamiento social y académico.

 

Y si ya las rabietas son un problema será fundamenal acudir a un psicólogo/a para que nos ayude a resolverlo, alguna situaciones que nos ayudarán a detectar que ya son un problemas serán:

 

-Los padres están muy preocupados, tristes, desesperados, irritados. Manifiestan no tener estrategias para hacer frente a las conductas de sus hijos, que lo han probado todo…

-Cuando las rabietas son muy “importantes” en la vida familiar. En casa sólo se habla de rabietas, de los comportamientos inadecuados de sus hijos y nada de conductas positivas o buenas.

-Cuando la rabieta se da antes del año y después de los 4-5 años.

-Cuando las rabietas se dan más de tres veces al día y duran más de 15 minutos.

-Cuando las rabietas se dan en muchos lugares y no sólo en casa.

-Cuando van asociadas con agresividad ante objetos o personas.

-Cuando en el colegio ya tiene problemas de conducta.

 

Las terapias para manejar las rabietas y poner límites son de una alta eficacia y rapidez, por lo que animo a los padres, a que busquen ayuda lo antes posible, para dejar de sufrir con las rabietas y ser felices ellos y son hijos con pautas educativas adecuadas.

 

 

Fue un placer contestar a estas preguntas y colaborar con la revista www.enmodopadres.com puedes ver el artículo “¿Se puede controlar las rabietas? en el siguiente enlace: http://www.enmodopadres.com/articulo.asp?id=54&seccion=Familia&subseccion=C%F3mo+Explicarle

 

Y algunos otros artículos sobre el tema de rabietas que puedes consultar son:

“Rabietas y más rabietas”: http://www.evapsicologa.com/rabietas-y-mas-rabietas/

“¿Se pueden prevenir las rabietas con el juego?: http://www.evapsicologa.com/¿se-pueden-prevenir-las-rabietas-con-el-juego/

 

 

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