Requisitos fundamentales para la Custodia Compartida 1


 

 

 

Como recoge la Dra. Mila Arch Marín en “La evaluación psicológica forense en el ámbito de la familia”, en la actualidad existe un intenso debate dicotómico entre partidarios y opositores de la guarda y custodia compartida.

 

En síntesis, los defensores de la custodia exclusiva sostienen la idea de “estabilidad”, desde la perspectiva más material del término, entendiendo que la evolución del menor puede verse afectada de forma negativa si es sometido a cambios que afectan a su entorno y rutinas cotidianas. Asimismo, desde entornos feministas, se tiende a defender activamente la custodia exclusiva por cuanto se considera que es la que responde al mejor interés del menor al respetar la figura del cuidador primario-la madre-Kelly (2000).

En el caso de la compartida, el sustento básico lo encontramos en el concepto de “coparentabilidad” (igual implicación de ambos progenitores) que desde el punto de vista teórico podríamos entender como la opción más próxima al derecho fundamental del niño a disfrutar de ambos progenitores, con las implicaciones emocionales y educativas que ello conlleva.

 

Desde la perspectiva psicológica, Kelly (2000) en un trabajo de revisión, ofrecía conclusiones que avalaban la idea de que la custodia compartida da lugar a un mejor desarrollo del menor ya que en los estudios revisados encontraba que se apreciaba una mayor satisfacción de los niños, de los progenitores, un mayor grado de adaptación en los menores y menor grado de conflicto interparental. En similar sentido se pronuncia Bauserman (2002), en su trabajo de revisión del ajuste de los niños a las dos opciones de custodia con una metodología de meta-análisis, al concluir que los niños en situación de custodia compartida aparecen mejor adaptados en diferentes tipos de medidas en comparación con los niños que se encuentran en custodia exclusiva y que, de hecho, los niños en situación de custodia compartida no difieren en sus niveles de ajuste de los que residen en hogares intactos.

 

No obstante, desde la perspectiva psicológica (Arch, 2008), mantener el debate dicotómico: custodia compartida vs exclusiva es un error, ya que a nivel técnico son numerosas las variables que definirían la conveniencia de uno u otro tipo, siendo necesario por tanto mantener la perspectiva “caso a caso” cuando se realiza una recomendación concreta de custodia.

 

Por supuesto, desde el análisis “caso a caso” partiremos de los tres principios básicos, como se recalca en la Guía de Buenas prácticas para la elaboración de informes psicológicos periciales sobre guarda y custodia de menores en procesos de separación y divorcio:

–       Interés superior del menor.

–       Idoneidad de los progenitores para ejercer la guarda y custodia de los hijos.

–       Análisis del grupo familiar en su conjunto y su totalidad.

 

Partiendo de estas premisas, a continuación podemos insistir en  los requisitos fundamentales para el buen desempeño por parte de los progenitores de la custodia compartida:

 

  • Mejor beneficio del menor.
  • Ajuste psicológico de los progenitores, especialmente la estabilidad emocional y ausencia de trastornos de personalidad o trastornos psicológicos.
  • Buena capacidad como cuidadores, con buen vínculo entre cada uno de los progenitores y el menor/los menores.
  • Estilos educativos adecuados de los progenitores y similares, además  del fomento de ambos de buenos hábitos adecuados de disciplina y de hábitos de autonomía (alimentación, sueño, etc).
  • Buena relación entre los progenitores, fundamentalmente, buena comunicación y adaptación tras la separación con carencia de conflictos importantes entre ambos.

 

Estos aspectos serán importantes y necesarios para desde el punto de vista psicológico favorecer la estabilidad y buena adaptación de los menores. Sin entrar en algunos complementarios como serán la cercanía de los domicilios, la disponibilidad de tiempo y recursos personales, familiares y sociales de los progenitores, etc.

 

 

Puedes consultar también este artículo del Levante para conocer más de la actualidad y de opiniones de diferentes profesionales de Familia sobre la Custodia Compartida:

http://www.levante-emv.com/comunitat-valenciana/2013/06/10/jueces-avalan-custodia-compartida-mejor/1005561.html

 

Y ampliar toda la información de este post en:

Arch, M. (2008). La intervención de los psicólogos forenses en las evaluaciones de la guarda y custodia de los niños (Tesis doctoral, Facultad de Psicología, 2008). Disponible en http://www.tdx.cat/TDX-1103108-114532.

Arch, M. (2001). La evaluación psicológica forense en el ámbito de la familia. FOCAD COP.

Chacón, F. García J. F. García A. Gómez R. Vázquez B. (2009) Guía de buenas prácticas para la elaboración de informes psicológicos periciales sobre custodia y régimen de visitas de menores. www.infocopline.es/pdf/guia_buenas_practicas_informes_custodia_y_regimen_visitas_abril2009.pdf

 


Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Un comentario en “Requisitos fundamentales para la Custodia Compartida